«Fofear»: La práctica adolescente de inhalar aerosoles

Los inhalables son una variedad de sustancias químicas, contenidas en formatos de envases tipo aerosol. Estos incluyen desodorantes ambientales, silicona para autos, pegamentos y aerosoles de toda índole. Más allá de su uso para fines domésticos, la composición tóxica de estos productos permite que sean utilizados como droga, ya que su consumo altera la actividad del sistema nervioso central. El uso de inhalables rara vez es un tema central en la política internacional o nacional sobre drogas, debido a la baja prevalencia en comparación a otras sustancias más típicas. Sin embargo, sí se ha consignado como un tema de especial preocupación, pues inhalar aerosoles se da particularmente en menores de edad y que puede tener riesgos mortales. Además, un detalle importante es que son artículos fáciles de conseguir en locales de comercio.

CHILE y la moda del «fofeo»

Esta práctica se conoce como “fofear”. Consiste en hacer desprender aerosol dentro de una bolsa plástica y luego inhalar el gas repetidamente (muy similar al consumo de neoprén). En Chile, se registró como una actividad de moda entre adolescentes hacia el 2011 y 2012. En ese entonces, los medios de comunicación difundieron que el “fofeo” se había popularizado mucho en adolescentes entre 10 y 15 años. Los reportajes de ese momento captaron que éstos se reunían durante las tardes a drogarse con inhalantes -y a veces sumado a alcohol y/o marihuana-, en conocidos parques públicos de Santiago. También, los medios alertaron de esta práctica a propósito de la muerte de un joven de 18 años el año 2012, quien falleció por inhalar en su casa durante la noche.

Actualmente, esta droga juvenil parece haber dejado atrás su época de moda. Mas, en informes oficiales se ha registrado que esto continúa ocurriendo en adolescentes, sólo que en cifras bajas.

EFECTOS, RIESGOS Y ADICCIÓN a inhalar aerosoles

Los vapores químicos tóxicos de los inhalantes causan efectos psicoactivos o de alteración mental. Estos resultados se experimentan pocos segundos luego de la inhalación y consisten en:

Ya que estos efectos instantáneos duran sólo un par de minutos, lo más habitual es que los consumidores lo hagan repetidas veces para prolongar las sensaciones. Después de un consumo intenso, los efectos suelen ser somnolencia durante varias horas y dolor de cabeza constante. 

Estas sustancias pueden ser adictivas e incluso desencadenar síntomas de abstinencia. Con un consumo descontrolado y prolongado en altas dosis, la probabilidad de adicción es mucho mayor. Un consumo tipo adictivo puede provocar daños crónicos al sistema nervioso central y alteraciones en distintos órganos, por la alta toxicidad de estos productos. 

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