¿Disminuyen los deseos de consumo luego de una adicción?

Una pregunta frecuente es si los deseos de consumo pierden intensidad con el tiempo, tras haber desarrollado una dependencia a alcohol o drogas y entrar a un tratamiento de adicciones.  La respuesta a esta cuestión es bastante variable dependiendo del tipo de adicción y factores individuales y contextuales de cada caso. Mas, desde la experiencia clínica sí se encuentran lineamientos generales sobre los deseos de consumo luego de una adicción.

Cómo suele ser la abstinencia y rol de terceros significativos en el tratamiento

En primer lugar, conviene aclarar un punto sobre lo que sucede cuando se deja de consumir. En el tratamiento, se observa que en la gran mayoría de los casos los síntomas de abstinencia no son extremos. Es decir, lo descrito por la psiquiatría respecto al craving y  los síndromes de abstinencia son cuadros excepcionales, sólo para ciertos casos de adicciones muy graves. Los deseos de consumo no suelen experimentarse como ganas irrefrenables ni síntomas físicos insoportables. Más bien, aunque a veces pueden ser intensos, estos no son sentidos como una necesidad imperiosa o invalidante. Muchas veces son experimentados como una suave marea que te lleva al consumo, casi sin darse cuenta. Esto es todo lo opuesto a la idea de la persona completamente angustiada porque no puede consumir. Y no significa necesariamente que la adicción sea menor.

Por otro lado, una vez iniciado el tratamiento, la persona comienza a reconocer las ganas de consumo y y va recobrando el poder de decidir no consumir. Aquí es donde el rol de los familiares o terceros significativos dentro del tratamiento se vuelve fundamental. Es muy fructífero cuando se genera el acuerdo de que el paciente mencione a sus cercanos cuando tiene deseos de consumir. Esto no debe ser en un punto muy avanzado de las ganas o cuando ya se han dado pasos hacia el consumo. Si aparecen pensamientos, recuerdos, malestar o sensaciones iniciales a ganas de consumir, la idea es que los comente. Incluso si no está seguro si se trata realmente de ganas de consumo.

Al decirlo se produce un efecto inmediato de alivio. Además, considerando que los deseos tienden a ser de corta duración, al contarlos decantan fácilmente. En la misma línea, es muy importante que las personas cercanas se atrevan a preguntarle al paciente si ha tenido deseos de consumir. Esta estrategia es muy efectiva en cuanto a prevenir posibles recaídas.

¿Cómo es el curso de los deseos de consumo luego de una adicción?

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