Antabus y abstinencia: Una alternativa a los pellets antialcohol

En el tratamiento de alcoholismo, existe la opción de utilizar el apoyo de medicamentos para dejar de beber. Aunque en la mayoría de los casos no se hace necesaria el uso de farmacología para mantener la abstinencia, para algunos pacientes puede funcionar como un auxiliar terapéutico. Dos formas comunes son los implantes de pellets y las tabletas de antabus.

PELLETS

Uno de estos conocidos métodos son los pellets antialcohol, como ayuda para lograr la abstinencia por un tiempo más o menos extenso. Se trata de un comprimido que se inserta en el tejido abdominal, cuya sustancia provoca una reacción aguda de rechazo ante la ingesta de alcohol. Los posibles efectos instantáneos al consumir alcohol son náuseas, mareos, enrojecimiento, palpitaciones en cabeza y cuello, cefaleas, sudoración, confusión, etc. La sustancia implantada se disuelve lentamente y tiene una duración aproximada de 4 a 8 meses.

ANTABUS: Ventajas en el tratamiento de alcoholismo

Antabus es el nombre comercial del fármaco disulfiram. Este medicamento, al igual que el pellet, interfiere en la metabolización del alcohol. Por tanto, al beber, provoca una reacción adversa muy similar a la descrita anteriormente. La gran diferencia es su que viene en forma de tabletas de ingesta vía oral y la duración de su efecto es a corto plazo.

En términos del tratamiento de alcoholismo y sus resultados a largo plazo, este fármaco podría tener un sentido más favorable. Esto, especialmente dentro de un contexto terapéutico que implique la participación activa de la familia o terceros significativos del paciente. Pues, son comunes los casos en que, cuando finaliza el efecto del pellet, la persona al poco tiempo vuelve a beber. Una de las principales razones puede ser su utilización a modo de solución “externa” y momentánea. O sea, sin involucrar la determinación activa y constante por parte del paciente y su contexto, respecto a mantener la decisión de abstinencia.

Entonces, el apoyo con la administración ocasional de antabus puede ir justamente en la línea de favorecer una postura activa respecto al tratamiento y al control propio del consumo. Se ha comprobado que la participación de los familiares es uno de los indicadores más importantes dentro de la rehabilitación del alcoholismo. Con la participación de cercanos que contribuyan a  supervisar la ingesta del fármaco, tratar la adicción al alcohol puede tener resultados más positivos y significativos a largo plazo.

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