Adicción a Tramadol. Tipos de adicción

El tramadol es un fármaco recetado para aliviar el dolor moderado o intenso, provocado por distintas condiciones médicas. Pertenece a la familia de los opioides, tal como la morfina o la heroína. Actúa modificando la respuesta fisiológica del cerebro y células nerviosas ante el dolor. En general, siendo administrado por un período breve y en las dosis prescritas, se considera como un analgésico que no causa daños. Sin embargo, es cada vez más común su utilización con fines más allá de razones médicas. Entre otras consecuencias, este hecho puede llevar al desarrollo de una dependencia, actualmente existiendo una población significativa que padece de adicción a tramadol. 

Algunas personas comienzan a ingerir tramadol en dosis distintas a las indicadas médicamente o por un período más extenso del recetado. También hay quienes lo utilizan sin antes haber estado en tratamiento con este opioide. Principalmente, esto se realiza por la búsqueda de los efectos placenteros y relajantes al momento de consumir esta sustancia. Bajo esta modalidad, se hacen frecuentes los casos de sobredosis. Sus síntomas son lentitud o interferencia en la respiración y el pulso, contracción de pupilas, vómitos y pérdida de conciencia. Puede provocar la muerte en casos extremos, sobretodo cuando se usa en combinación a otras drogas

ADICCIÓN A TRAMADOL, TOLERANCIA Y ABSTINENCIA

Mientras su uso se prolonga, se genera una tolerancia a la sustancia. Es decir, se necesitan mayores dosis para conseguir los efectos deseados. Esto fortalece la instalación de la adicción y la propensión a sufrir efectos adversos. En los tratamientos médicos con tramadol, se establece la precaución de abandonar el tratamiento reduciendo las dosis progresivamente, especialmente cuando ha sido prolongado o con dosis altas. Esto, debido a la alta probabilidad de presentar un cuadro de abstinencia al detener el consumo. Sus síntomas serían nerviosismo, pánico, fiebre, sudoración, diarrea, dificultades para dormir, escalofríos e incluso alucinaciones.

En un contexto de consumo desregulado, debido a las modificaciones fisiológicas de la droga, es probable el desarrollo de una adicción a tramadol. Esto implica una dependencia biológica que genera la necesidad de ingerir el medicamento todos los días. Al privarse de consumir, comenzarían los síntomas de la abstinencia. 

En 2018, el Informe Mundial de Drogas puso en relieve que el uso de fármacos sin prescripción médica se ha instalado como una “gran amenaza para la salud pública” en todo el mundo. Dentro de ello, se destacó que los opioides causan el mayor daño y representarían el 76% de las muertes directamente asociadas al consumo de sustancias psicoactivas. El abuso de tramadol sería mayormente preocupante en zonas como Asia y África, donde se han generado amplias redes ilegales de tráfico. Mas, su consumo problemático ha aumentando significativamente a nivel mundial los últimos años, siendo la adicción al tramadol una importante categoría dentro de los nuevos tipos de adicciones.

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